
Paro nacional del 19 de febrero: gremios del transporte confirman que no habrá servicios y crece la tensión por la reforma laboral
| La medida de fuerza convocada por la central obrera impactará en colectivos, trenes, taxis y vuelos. El Gobierno prepara un operativo de seguridad y advierte descuentos salariales a estatales que adhieran. |
Los gremios del transporte anunciaron que se sumarán al paro general de 24 horas convocado por la CGT para el día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei. La decisión anticipa una jornada con parálisis total del transporte público y alto impacto en la circulación en el AMBA y el resto del país.
La confirmación llegó desde la UGATT, entidad que nuclea sindicatos de colectivos, trenes, taxis, aviones y transporte marítimo. Su titular, Omar Maturano, afirmó que los gremios adherirán plenamente a la huelga y garantizarán que no funcionen los servicios de pasajeros durante la jornada de protesta.
A la medida también se sumó el sindicato ferroviario La Fraternidad, que confirmó que no habrá trenes el día del paro. La adhesión del sector transporte es clave porque condiciona la posibilidad de movilización y el normal funcionamiento de actividades laborales y educativas.
Convocatoria sindical y clima de conflicto
La conducción de la CGT resolvió la huelga tras una reunión virtual de su triunvirato integrado por dirigentes gremiales de distintos sectores. El anuncio se formalizará en conferencia de prensa, mientras crece la presión interna de sindicatos que reclaman medidas más contundentes contra la iniciativa oficial.

Entre los puntos más cuestionados del proyecto figuran cambios en indemnizaciones, jornada laboral, licencias y derecho a huelga. Desde centrales sindicales como ATE y gremios industriales como la UOM sostienen que la reforma implica un retroceso en derechos laborales y analizan acciones adicionales.
Sectores nucleados en las dos CTA, junto a organizaciones sociales y movimientos piqueteros, evalúan movilizaciones propias pese a que la CGT convocó formalmente a un paro sin concentración central. Dirigentes políticos de izquierda como Myriam Bregman y Nicolás del Caño llamaron a marchar masivamente al Congreso y cuestionaron la modalidad de protesta.
Operativo de seguridad y advertencias del Gobierno

El Ministerio de Seguridad, encabezado por Patricia Bullrich, evalúa un esquema especial de controles para la jornada. Entre las medidas en análisis figuran revisión de mochilas, control de micros y vallado preventivo en zonas cercanas al Congreso y la Casa Rosada.
La decisión surge tras los incidentes ocurridos en una movilización previa frente al Parlamento, donde se registraron disturbios y detenciones. Según fuentes oficiales, el objetivo será prevenir riesgos y garantizar el orden público sin afectar la integridad de manifestantes ni de las fuerzas de seguridad.
En paralelo, desde el Ejecutivo anticiparon que se descontará el día a los empleados estatales que adhieran al paro. El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, respondió que la medida “no frenará la protesta” y aseguró que el acatamiento será alto en el sector público.

Panorama abierto
Aunque inicialmente se barajó el 19 de febrero como fecha probable para el debate legislativo, en el oficialismo no descartan que el tratamiento se postergue algunos días para introducir modificaciones al proyecto. Sin embargo, la central obrera ratificó que el paro se realizará el mismo día en que la reforma sea discutida en el recinto, lo que mantiene en vilo a trabajadores, empresas y usuarios del transporte.
